Destinados 290.000 euros a reparar la cimentación del instituto de Cruces aunque "no supone riesgo para la estabilidad del edificio"

El instituto Gurutzeta desde el campo de fútbol de La Siebe
foto de archivo
Barakaldo, 9 feb 2026. La consejería de Educación (PNV) del Gobierno Vasco ha iniciado un nuevo proceso para contratar trabajos de reparación de las "lesiones" en la cimentación del instituto de Secundaria de Cruces, con un desembolso de 290.000 euros y a pesar de que los técnicos consideran que el problema "no supone riesgo para la estabilidad del edificio", cuyo proyecto data de 1967.

El Ejecutivo encargó en marzo de 2024 del proyecto de ejecución por 8.439,75 euros y debía estar listo en dos meses. Casi dos años después, se aborda una "fase primera" de obras, por un periodo de cuatro meses, por un problema en el que "se debe intervenir" ante el "riesgo de deterioro progresivo".

El centro público, construido en La Siebe, ofrece estudios de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato. EH Bildu denunció en diciembre de 2023 el "mal estado estructural" de este edificio. El Gobierno Vasco tenía que dar explicaciones en el Parlamento el 28 de febrero, pero se canceló 24 horas antes por la convocatoria de elecciones autonómicas para el 21 de abril. En junio de 2025, se hizo público que no se veía riesgo para la estabilidad.

Ahora, al iniciarse la contratación de las obras, se conoce cuál es el problema que se ocultaba bajo la expresión "lesiones de cimentación". La existencia de un problema se detectó cuando el Consorcio de Aguas alertó de un "excesivo consumo de agua potable" en el antiguo colegio, hoy parte del instituto, en donde se localizó una filtración de agua en la cámara sanitaria, de 950 metros cuadrados.

Las inspecciones de 2023 hallaron "unas fisuras en una zapata alojada en la cámara sanitaria del edificio, más próxima a la arqueta situada en el pasillo de acceso a los aseos comunes situados en la zona oeste", con filtración tanto de aguas fecales como de limpias.

Los expertos han descartado "riesgo para la estabilidad del edificio", pero, al mismo tiempo, han indicado que "es muy difícil determinar una causa concreta para justificar las fisuras fundamentalmente oblicuas detectadas en las tres zapatas analizadas […] por no encontrarse daños similares en la experiencia acumulada por los técnicos ni haber encontrado estudios con dichas lesiones en tratados de estructuras ni con consultas a otros especialistas".

En cualquier caso, se ha comprobado que "existe una gran humedad en la cámara sanitaria, claramente perjudicial para la durabilidad de la estructura alojada en la misma (zapatas, enanos de pilares, vigas y cara inferior del forjado de planta baja), agravada por las fisuras detectadas".

La solución, con las obras ahora en proceso de adjudicación, no sólo busca hacer reparaciones sino ver la magnitud del problema. Así, se plantea las "excavaciones necesarias para poder acceder a la totalidad de la cámara sanitaria para analizar el estado de la totalidad de las zapatas de cimentación, vigas riostra y vigas colgadas del forjado superior". 

Con los trabajos se realizará "una ventilación permanente cruzada de la cámara sanitaria, en este momento muy insuficiente por las pequeñas rejillas situadas a pie de las fachadas sur y norte, siendo en esta última fachada únicamente en los laterales de la misma".

Los problemas de cimentación en centros de enseñanza no son nuevos. En 2018 el Ejecutivo cerró de la noche a la mañana el instituto de Secundaria Antonio Trueba por los riesgos debido a problemas de estabilidad, tras medio siglo funcionando, y se procedió a su demolición y se anunció una rápida reconstrucción. Supuestamente, los trabajos se acaban de poner en marcha, aunque el Gobierno Vasco no ha informado públicamente al respecto tras años de retrasos.

Extractos del informe para las obras de reparación de la cimentación

"El edificio fue construido bajo Proyecto de Ejecución redactado por los arquitectos D. Gregorio Panera y D. Fco. Mendizabal Perz-Pons, en el año 1967, con forma rectangular en orientación este oeste, consta de planta baja y dos plantas altas, soportado por una estructura porticada de hormigón armado, fachada caravista con carpintería metálica, y cubierta a cuatro aguas rematada con teja cerámica. 

El edificio se sitúa en una parcela educativa, en un terreno en ligera pendiente norte sur, con dos edificios, siendo el del objeto de estudio el situado más al sur y al pie de la ladera que configura la parcela. Colindante con esta parcela se sitúa un equipamiento deportivo, existiendo un campo de fútbol lógicamente en una parcela llana. 

Desde hace tiempo se informa al técnico que suscribe que desde el propio centro se está investigando, con un profesional de la confianza del mismo, la filtración de agua existente en la cámara sanitaria del edificio objeto de estudio, tras un aviso del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia derivado de un excesivo consumo de agua potable. 

Desde el propio Centro se informó al representante de la Delegación en Bizkaia del Departamento de Educación de Gobierno Vasco, D. José Carlos Ferreiro, la existencia de unas fisuras en una zapata alojada en la cámara sanitaria del edificio, más próxima a la arqueta situada en el pasillo de acceso a los aseos comunes situados en la zona oeste, único punto de acceso a la cámara sanitaria en este momento. 

En base a estos datos, el arquitecto que suscribe redactó un Informe Técnico del estado de la cimentación, de fecha veinte de septiembre de dos mil veintitrés. En dicho Informe se establece que se identifican fisuras oblicuas en las caras perimetrales de las zapatas analizadas, en las dos zapatas accesibles desde la arqueta de saneamiento situada en el pasillo de acceso los aseos del ala este.

Asimismo de detecta filtración de agua en el suelo de la cámara sanitaria, en la zona de inspección de las zapatas señaladas, tanto de aguas fecales como de aguas limpias (ya sean pluviales provenientes de filtraciones del terreno en una ladera, como de pérdidas de agua por colectores de agua potable potencialmente dañados). 

Esto conlleva a la presencia de una excesiva humedad en la cámara sanitaria. Para determinar las causas de los daños detectados dependemos de su análisis estructural, derivado de la inspección realizada de tres zapatas, de la parte de cámara sanitaria más próxima a las mismas, y de la estructura de vigas, forjados y pilares de las plantas. 

Es muy difícil determinar una causa concreta para justificar las fisuras fundamentalmente oblicuas detectadas en las tres zapatas analizadas, tanto por mi parte como por parte del doctor ingeniero especialista en estructuras colaborador del técnico que suscribe, por no encontrase daños similares en la experiencia acumulada por los técnicos ni haber encontrado estudios con dichas lesiones en tratados de estructuras ni con consultas a otros especialistas. 

Lo que si se puede afirmar es que en este momento la cimentación lesionada no supone riesgo para la estabilidad del edificio, si bien se debe intervenir en la misma, tanto para reparar las lesiones de zapatas detectadas como para eliminar el riesgo de deterioro progresivo tanto de las zapatas como de las vigas y forjado del suelo de planta baja. 

Existe una gran humedad en la cámara sanitaria, claramente perjudicial para la durabilidad de la estructura alojada en la misma (zapatas, enanos de pilares, vigas y cara inferior del forjado de planta baja), agravada por las fisuras detectadas. 

El riesgo de deterioro progresivo proviene, una vez abierta fisura en las zapatas y facilitada la vía de oxidación de la armadura de las mismas, que esta oxidación se incremente, dañando el recubrimiento de hormigón armado, con riesgo de desprendimiento del mismo. 

Esta oxidación se produce porque el aire del ambiente contiene un gas carbónico y oxigeno que siguen el mismo camino que el agua, penetrando a través de los poros del hormigón y de forma más grave a través de fisuras y/o grietas del hormigón. 

Humedad, gas carbónico, oxigeno: Todos los ingredientes necesarios para desencadenar el proceso de oxidación. El gas carbónico en primer lugar, va a producir lo que se llama la carbonatación del hormigón reaccionando químicamente con los residuos de cal libre. Como consecuencia de esto, la capa pasiva y protectora de los aceros va a romperse. A partir de este estado el oxigeno, podrá atacar al acero siempre que el ambiente sea húmedo. Entonces, se desarrolla la reacción de corrosión propiamente dicha, dando lugar a la formación de sales de hierro en capas superpuestas en el acero. 

La particularidad de estos compuestos es la de formarse con un importante aumento de volumen, con lo que la reacción produce la fisuración y después el desprendimiento de la delgada capa de hormigón que recubre la armadura. Aparentemente no existe ataque de cloruros o similar en el hormigón visto. 

Derivado de las consideraciones anteriores, en fechas posteriores se redacta también por el arquitecto que suscribe un Anexo al Informe, tras las catas y obtención de probetas realizadas por la empresa INSIGNIA Rehabilitación y Arquitectura con fecha 30 de noviembre de 2023, así como el resultado de los ensayos de carbonatación y de :compresión realizados mediante rotura por el laboratorio ENTECSA BILBAO S.L .para el ensayo de rotura. 

Tras los datos obtenidos, se pudo afirmar que la cimentación estudiada del del edificio IES GURUTZETA BHI situado en calle La Siebe nº 82 de Barakaldo (Bizkaia) no tiene evidencias de existencia de carbonatación, ni resistencia a compresión inferior a la Proyectada para la construcción del edificio, contando para dichas conclusiones con el doctor Ingeniero Juan Ramón Aurrekoetxea, perteneciente a INARGSET (ingeniería de edificación y obra civil)".

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