La oficina ayudará en la reducción de la brecha digital.
El servicio de atención a personas mayores era una reiterada reivindicación de hogares de jubilados y plataformas de pensionistas.
El Ayuntamiento de Santurtzi pondrá en marcha un servicio permanente de atención a personas mayores, después del acuerdo alcanzado entre el Equipo de Gobierno y el PSE-EE según el cual esta oficina deberá hacerse efectiva antes de un año.
Este servicio pretende que el colectivo de mayores reciba una atención especializada sobre todas aquellas cuestiones que puedan ser de su interés y realizar de una manera cómoda y sencilla cualquier trámite administrativo.
Desde esta Plataforma de Pensionistas de Barakaldo, pedimos públicamente a todos los grupos del Ayuntamiento, y en especial al equipo de gobierno PNV-PSOE, que tomen nota de nuestros conciudadanos de Santurtzi y hagan realidad ese servicio, tan necesario también en Barakaldo.
En febrero de 2026, la cifra total de PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS abonadas en todo el Estado español asciende a casi medio millón de personas que reciben prestaciones de muy baja cuantía, de carácter asistencial, ya que no cotizaron los 15 años mínimos que dan derecho a acceder a una pensión de la Seguridad Social.
Este tipo de pagas pueden ser de dos clases: jubilación e incapacidad.
Para todo este año, el importe íntegro de estas nóminas queda establecido en 8.803,20 euros anuales, que se cobran en 12 mensualidades más dos pagas extraordinarias (en junio y noviembre). Esto se traduce en una media mensual de 629 euros. El pasado febrero, según los datos oficiales, el importe medio abonado a cada pensionista alcanza para los titulares de jubilación aproximadamente 615€ de media, y se han pagado unas 298.000 pensiones de este tipo, con un coste para el Estado de 183 millones de euros aproximadamente.
Por su parte, los perceptores de incapacidad, que son unos 165.000, percibieron en febrero un promedio de 687€, con un coste para las arcas públicas de unos 113 millones de euros. Por incapacidad se cobra algo más, entre otras razones, porque una gran mayoría de beneficiarios perciben el complemento del 50% por necesidad de otra persona y porque el montante a percibir en nómina por atrasos es mayor, al ser más compleja la gestión y el plazo de resolución, según explica el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (El IMSERSO)
Hay que recordar que estas prestaciones económicas se conceden a los ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad protegible, carecen de recursos suficientes para subsistir en los términos legalmente establecidos, aun cuando no hayan cotizado nunca.
Por lo tanto, las pensiones no contributivas de jubilación apenas llegan a la mitad del salario mínimo y las de incapacidad lo superan por los pelos.
El panorama para este casi medio millón de personas es aún más negro, cuando caemos en la cuenta de que a esta ínfima cuantía se ha llegado tras una revalorización del 11,4% en enero de 2026. Debemos recordar lo que hemos repetido muchas veces en esta Herriko Plaza: Las revalorizaciones de las pensiones bajas o muy bajas realizadas de manera porcentual, aumentan la brecha con las medias y altas, aunque los porcentajes de revalorización doblen o tripliquen las de estas.
Es decir, a pesar de las subidas porcentuales aplicadas en los últimos años, las pensiones no contributivas siguen siendo pensiones de auténtica miseria y continúan en niveles que apenas alcanzan para llenar la cesta de la compra o para pagar los recibos del hogar y mucho menos para hacer frente a imprevistos, tal como llevamos años denunciando las plataformas de pensionistas en todo el país.
Una de las principales quejas de las plataformas de pensionistas sobre estas pensiones no contributivas es el retraso en poner solución a la penuria de las mismas, que cobran en su gran mayoría mujeres de avanzada edad. Hace años que llevamos reclamando un incremento de las cuantías básicas no contributivas, sustento fundamental de todas aquellas personas que no cotizaron a la Seguridad Social.
La pandemia del covid 19 en 2020 fue el detonante que marcó un antes y un después para las pensiones no contributivas de jubilación. Justo antes del covid, al cierre de 2019, estas pensiones tenían una cuantía media de 383 euros mensuales.
Desde 2020, y a pesar de su alta revalorización porcentual las nóminas de estos jubilados o jubiladas siguen siendo insuficientes porque atacan a la dignidad de las personas.
Por último, y de manera simplificada indicamos los requisitos básicos necesarios para recibir estas prestaciones: Ser mayor de 65 años, residir legalmente en territorio español y carecer de rentas o ingresos suficientes, que en 2026 se acredita cuando la suma en cómputo anual de los ingresos personales de la persona solicitante sea inferior al importe, también en cómputo anual, de la pensión, es decir, 8.803,20 euros anuales.
- Pensión Mínima = Salario Mínimo Interprofesional (SMI)
- Revalorización lineal de las pensiones
- Blindaje constitucional de las pensiones
- Aumentar las cotizaciones de las rentas más altas
- Suprimir la penalización de las jubilaciones anticipadas involuntarias
- Anular los beneficios fiscales de los planes de pensiones privados y EPSV.
