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Dos fábricas y dos tintorerías emiten en Barakaldo los contaminantes 'compuestos orgánicos volátiles'

Barakaldo, 10 abr 2021. Dos fábricas y dos tintorerías emiten en Barakaldo los contaminantes denominados 'compuestos orgánicos volátiles' (COV), que, dependiendo de sus características, pueden llegar a ser "extremadamente peligrosos para la salud". Así lo señala el Gobierno Vasco, que acaba de actualizar la lista de empresas que utilizan disolventes como bencero, cloruro de vinilo o la acetona.

En concreto, en la localidad figura, en el barrio de Desierto, la fábrica de componentes aeroespaciales ITP Aero (Precicast Bilbao PCB), propiedad de la multinacional británica Rolls-Royce, que figura clasificada, a efectos de COV,  con la actividad de "otra limpieza de superficies". La compañía indica en su memoria: "Un aspecto significativo de Castings es la emisión de COV, que se generan por el uso de disolventes en la sección de cerámicas".

En este sentido, ITP Aero afirma: "En los últimos años, la dirección de la empresa consciente del impacto que generan estos contaminantes en el medio ambiente, ha apostado por aplicar las mejores técnicas disponibles para minimizar su impacto", para lo que ha puesto en práctica medidas de reducción de "la carga contaminante COV emitida por foco 'Baño de alcohol”.

En Retuerto, la empresa emisora de COV es la centenaria Montero FYE, por la actividad de "conversión de caucho"; mientras por, la limpieza en seco, aparecen las tintorerías Vit-Sec, en la calle Bizkaia; y Limpersec, en la plaza de Santa Teresa. 



Extracto de la web del Ministerio para la Transición Ecológica
Los compuestos orgánicos volátiles (COV) son todos aquellos hidrocarburos que se presentan en estado gaseoso a la temperatura ambiente normal o que son muy volátiles a dicha temperatura. Se puede considerar como COV aquel compuesto orgánico que a 20ºC tenga una presión de vapor de 0.01 kPa o más, o una volatilidad equivalente en las condiciones particulares de uso.

Suelen presentar una cadena con un número de carbonos inferior a doce y contienen otros elementos como oxígeno, flúor, cloro, bromo, azufre o nitrógeno. Su número supera el millar, pero los más abundantes en el aire son metano, tolueno, n-butano, i-pentano, etano, benceno, n-pentano, propano y etileno. Tienen un origen tanto natural (COV biogénicos) como antropogénico (debido a la evaporación de disolventes orgánicos, a la quema de combustibles, al transporte, etc.).

Con respecto a su peligrosidad los COV pueden clasificarse en 3 grupos:
  1. Compuestos extremadamente peligrosos para la salud: Benceno, cloruro de vinilo y 1,2 dicloroetano.
  2. Compuestos clase A: los que pueden causar daños significativos al medio ambiente, como por ejemplo: acetaldehído, anilina, tricloroetileno, etc.
  3. Compuestos clase B: tienen menor impacto en el medio ambiente. Pertenecen a este grupo, entre otros, acetona y etanol.
La presencia de los COV está fundamentalmente influenciada por actividades en las que se empleen disolventes orgánicos. Algunas de las actividades donde es posible que se den emisiones de COV son:

Pinturas y barnices (e industrias donde se usen éstos) 
Industria siderúrgica
Industria de la madera 
Industria cosmética 
Industria farmacéutica

Los COV afectan tanto de manera medioambiental como directamente sobre la salud del ser humano.

En primer lugar, algunos COV son destructores del ozono, como el tetracloruro de carbono, por tanto son compuestos que afectan al fenómeno de disminución de la capa de ozono.

Además, los COV en conjunto con los óxidos de nitrógeno y la luz solar, son precursores del ozono a nivel de suelo (ozono tropósferico) que es perjudicial para la salud provocando daños respiratorios. Se puede producir el llamado smog fotoquímico que es una niebla de color marrón-rojizo.

Con respecto a daños directos sobre la salud, estos se producen principalmente por vía respiratoria aunque también pueden entrar a través de la piel. Además estos compuestos son liposolubles por lo que se bioacumulan en las grasas de los organismos vivos.

Como efectos que pueden producir están problemas respiratorios, irritación de ojos y garganta, mareos, etc. También se pueden dar efectos psiquiátricos (irritabilidad, dificultad de concentración, etc.). Además a largo plazo pueden causar daños renales, al hígado o al sistema nervioso central o algunos COV tienen efecto cancerígeno como por ejemplo el benceno.