La cooperativa Bide Onera busca cómo optimizar el aprovechamiento de su edificio fundacional

Fachada del edificio fundacional de la cooperativa Bide Onera
El inmueble permanece sin ningún uso, salvo una mínima zona de almacén, desde hace dos décadas y la empresa quiere "ponerlo en movimiento" 
Fachada del edificio fundacional de la cooperativa Bide Onera
La cooperativa Bide Onera ha iniciado un proceso para analizar cómo lograr un mejor aprovechamiento económico de su edificio fundacional, un inmueble "emblemático" de cuatro alturas y bajo, con estructura de madera y protección arquitectónica, que preside la plaza que lleva su nombre. El gerente de la entidad, Luis Alberto Bercianos, ha confirmado a Barakaldo Digital que se ha realizado una consulta al Ayuntamiento para disponer de las cédulas urbanísticas de los inmuebles de Bide Onera y ver cuáles son los usos posibles de acuerdo a las normas municipales. El objetivo es "optimizar los activos" de la cooperativa y, específicamente, el edificio fundacional, que lleva desocupado desde hace al menos dos décadas y en el que sólo se utiliza actualmente parte de la planta baja, que se emplea como almacén, además de los escaparates. "Cerrado no produce nada". Los datos recibidos del consistorio pasarán ahora a "expertos" para que hagan propuestas que permitan rentabilizar este activo y ayuden de este modo a la continuidad de una cooperativa que en 2020 celebrará su primer centenario. Por el momento no hay ningún proyecto, pero tampoco se descartan posibilidades como la venta o como ha inversión para darle un aprovechamiento. De hecho, hace 15 años hubo ya otro intento de dar uso al edificio, incluso se cambió su calificación urbanística, y hay proyectos que señalaban la posibilidad de acondicionar oficinas, pero aquellas propuestas quedaron en un cajón y no llegaron a desarrollarse.

La realidad, a fecha de junio de 2017, es que el inmueble está vacío y que supone un coste para la cooperativa ya que, como cualquier edificio deshabitado, conlleva gastos de mantenimiento e impuestos. No hay una fecha para tomar una decisión. Se trabaja "sin prisa pero sin pausa". Ahora se está en periodo de recapitulación y recogida de información. La entidad es consciente de que hay gente interesada por los inmueble y por la actividad de Bide Onera, pero las ofertas tienen que responder al interés de la cooperativa se seguir adelante con su proyecto y lograr la mayor rentabilidad de los activos.

El edificio fundacional no es el único en Bide Onera sin actividad. También es de su propiedad el hogar social de la calle San José, en el barrio de Bagatza, que se esperaba poder destinar al sector hostelero y que actualmente sigue sin uso y a la venta.

"Poner valor los principales activos y vías de negocio "es el objetivo de la dirección de la cooperativa, una sociedad creada en 1920 —aunque la tienda se inauguró el 1 de diciembre de 1921—, que tiene 90 trabajadores y que todavía mantiene alrededor de 7.000 socios, aunque es un establecimiento abierto a todos los públicos desde 1994.

Bercianos destaca que Bide Onera se ha caracterizado en toda su historia por su actitud vanguardista y por ello ha asumido distintas transformaciones. En un mundo globalizado, con múltiples opciones de crédito y con la irrupción de grandes cadenas de distribución, la cooperativa asume un "proceso de reestructuración completo" con el propósito de mantenerse en vanguardia.

De este modo, en décadas anteriores se han realizado adaptaciones como la apertura a clientes que no estaban asociados, la externalización del servicio de crédito, la integración en centrales de compra del sector de electrodomésticos o ropa deportiva, la reforma de las plantas del centro comercial o la franquicia de Eroski para los supermercados desde los años noventa en la sede central de la avenida de la Libertad y para la tienda en Gernikako Arbola.

Continuar adelante con este centro comercial casi centenario es el objetivo y para ello la dirección quiere que la clientela disponga de "la mejor oferta a los precios más competitivos posibles". Por la puerta del establecimiento de la avenida de la Libertad cruzan cada día alrededor de 4.000 personas y una cuarta parte entra a comprar. Que esa cifra se consolide y aumente es el propósito de Bide Onera, que reta a los clientes a ver su propuesta comercial y a comparar.