Solicitan permiso para abrir en Kareaga una empresa de gestión de residuos peligrosos y metálicos no peligrosos

Barakaldo, 10 feb 2026. El Gobierno Vasco analiza la concesión de permiso ambiental para la instalación en Kareaga de una empresa de gestión de residuos peligrosos, en concreto, de baterías usadas de plomo ácido. Las instalaciones, en la trasera de la zona de restaurantes y cines del centro comercial Max Center, también pretenden tratar residuos metálicos no peligrosos no férreos y férreos. La plantilla prevista es de cuatro trabajadores.

La actividad está promovida por Reciclajes Ugarte SL y se sitúa en los números 29 y 51 de la calle Kareaga, en un solar en área con riesgo de inundación que está clasificado oficialmente como terrenos que soportan o han soportado actividades o instalaciones potencialmente contaminantes del suelo. La compañía, que lleva dos años de trámites, pretende usar las instalaciones ya existentes en el lugar: una nave de 532 metros cuadrados y el patio exterior.

Las previsiones que cada año se realice el tratamiento de 200.000 kilos de baterías de plomo ácido, que son residuos peligrosos. "Los residuos llegarán en condiciones óptimas, asegurándose el confinamiento de las sustancias peligrosas, evitando la rotura y emisión de sustancias y vertidos", señala la empresa. Aparte, se prevé la compraventa de 3,5 millones de kilos al año de residuos metálicos y no metálicos no peligrosos, como hierro y acero, metales mezclados, aluminio, cobre, bronce, latón o cablres, entre otros.

Los informes para la autorización ambiental admiten la actividad "podría conllevar un leve incremento de los niveles sonoros" y se desarrollarán labores "potencialmente contaminadoras de la atmósfera", además de que pueden producirse "vertidos accidentales en el manejo y almacenamiento de los residuos peligrosos que contengan sustancias líquidas", además de "de aceites o similares en caso de mal funcionamiento de vehículos o maquinaria". Para todo ello prevé medidas "de control".

La fábrica sostiene que, dado que es un entorno industrial, "no supondrá un perjuicio destacable" para los ciudadanos ni habrá un "impacto destacable" sobre las carreteras. Así, se estima que las 3.500 toneladas de residuos al año implican 14,58 toneladas al día "que puede ser transportada por un único camión"; mientras que el caso de las baterías, con una media de 830 kilos por día, bastará con "dos o tres furgonetas".

La empresa ha elegido Kareaga para instalarse por su ubicación, "próxima a importantes ejes de comunicación", y porque ya es una zona industrial y no necesitará "obras de envergadura". De esta manera, considera que, "con la adopción de medidas correctoras […], el impacto ambiental negativo de la actividad se verá sustancialmente minimizado". 

Aun así, "debido a la naturaleza de la actividad prevista, la gestión de residuos", se reconoce que "podrían producirse y suponer un riesgo para las condiciones ecológicas del entorno" accidentes graves , pero, según la documentación del proyecto, "se limitan a vertidos de combustible por rotura de un depósito de gran tamaño de un vehículo o por arrastre de lixiviados de sustancias peligrosas", cuya dispersión estaría "limitada" por los cerramientos de la nave y la solera hormigonada.

Si hubiera una inundación, la empresa sostiene que "la crecida de las aguas debería de ser desproporcionada para transportar los contaminantes presentes en la parcela fuera sus límites" y, en cualquier caso, "el riesgo de contaminación sería similar al de otras parcelas cercanas", sostiene el informe, que minimiza los peligros de esta instalación industrial.

Artículo Anterior Artículo Siguiente