Barakaldo, 1 feb 2025. La plataforma de Barakaldo en defensa de la sanidad pública ha participado este 1 de febrero en la manifestación que, con la asistencia de miles de personas, se ha desarrollado en Bilbao para denunciar la "estrategia de desmantelamiento y privatización" del Gobierno Vasco (PNV-PSE). La protesta, que también se ha realizado en las otras capitales vascas, ha advertido de que seguirán las movilizaciones "para defender nuestra sanidad pública".
Comunicado de las plataformas en defensa de la sanidad pública
Nos hemos vuelto a manifestar para reivindicar nuestro derecho a la salud. Un derecho fundamental que sólo puede garantizarse mediante un sistema sanitario público, fuerte, universal, gratuito y de calidad.
Los recortes en la Atención Primaria y su infrafinanciación, la falta de personal, las sobrecargas de trabajo y la precariedad laboral, los centros sanitarios sin médico, los desplazamientos de ciudadanos a otras localidades para ser atendidos, las urgencias colapsadas con pacientes atendidos en los pasillos forman parte de una estrategia de desmantelamiento y privatización de la sanidad pública, que degrada la calidad del servicio.
El actual consejero de Salud, Alberto Martínez, en sintonía con sus antecesores en el cargo, está desarrollando una intensa campaña de marketing, ofreciendo datos que constituyen una manipulación de la realidad, con el objetivo de confundir y desmovilizar a la ciudadanía.
Hace escasos meses, declaraba que las listas de espera no alcanzarían las cifras prepandemia, según él, motivadas por una carencia de profesionales médicos que aumentará hasta 2028 y no se recuperaria hasta 2035. Ahora afirma que las ha reducido ostensiblemente, tanto en medicina de familia, como en especializada, sin ofrecer datos concretos que soporten sus afirmaciones. ¿Cómo es posible que, con menos profesionales, se hayan recortado?
La cruda realidad es que todavía están por encima de las de pre pandemia, que nos consta la existencia de listas de espera que superan los 19 meses en atención especializada, una semana en medicina de familia y el aumento las agendas, sobre todo en medicina de familia, además de la sobrecarga de trabajo para sus profesionales y la reducción de los tiempos de atención. En definitiva, un empeoramiento de la calidad asistencial.
Sr. consejero, para no hacernos trampas, aporte los datos reales y, sobre todo, haga un ejercicio de transparencia, permitiendo un control público de las listas de espera, hoy manipuladas al antojo de sus gestores.
También afirma haber reducido un 65% el desvío a clínicas privadas, de nuevo, sin aportar datos que lo demuestren. Si fuera cierto, esta supuesta reducción se hubiera reflejado en los presupuestos. Sin embargo, han aumentado las partidas destinadas a las mismas, tanto en el presupuesto de 2024, como en el de 2025. Una vez más, cientos de millones del erario público irán a parar a empresas privadas, en las que, no por casualidad, recalan altos cargos del Departamento de Salud y de Osakidetza. Las “puertas giratorias” no se recortan.
Ni el “pacto vasco de salud" , ni ninguna de las medidas y anuncios realizados como estrategia de marketing, aborda las causas que han conducido a esta crisis, ni identifica los problemas estructurales; son simplemente “cortinas de humo” para ocultar que su hoja de ruta; ya anunciada en su día por la anterior consejera Gotzone Sagardui; ahora directora médica de una clínica privada; sigue intacta. Y es por ello más necesario que nunca, mantener la presión social y exigir a los responsables políticos, sindicales y sociales que se aborden los cambios estructurales que se requieren, e ir más allá de los “cambios estéticos” y los “cantos de sirena” que nos ofrecen.
Exigimos acabar con la privatización y revertir los servicios ya privatizados, invertir más, e invertir mejor, priorizando la Atención Primaria. Exigimos un cambio de modelo que se oriente hacia la prevención y la promoción de la salud. Exigimos una Atención Primaria fuerte, de cercanía, con consultas presenciales, con los cupos recomendados y con tiempos de atención suficientes para que pueda garantizarse una atención de calidad; y reducir las listas de espera; pero desde el ámbito público, sin desviar ni un euro público a horas extras, ni al negocio de la sanidad privada, además de garantizar una plantilla suficiente, estable y no precarizada. No nos sirven las campañas de imagen, ni las promesas, sino soluciones reales a los problemas estructurales.
Por último, agradecer a todas las plataformas en defensa de la sanidad pública, a las organizaciones sociales, sindicales, vecinales, feministas, al movimiento de pensionistas y a todas las asociaciones y colectivos que han apoyado estas manifestaciones. Seguiremos movilizándonos para defender nuestra sanidad pública. Animamos a toda la población a organizarse por pueblos y barrios, juntas podemos detener los recortes y la privatización de nuestro sistema sanitario y sus consecuencias. Nos va la salud en ello.
¡DEFENDAMOS LA SANIDAD PÚBLICA!