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Opinión / Elkarrekin Barakaldo / Los nuevos dueños de Lutxana


Artículo del concejal de Elkarrekin Barakaldo Eder Álvarez
. En las últimas semanas el barrio de Lutxana ha sido noticia continuamente, y casi siempre por motivos que no entusiasman a su vecindario. Con el verano bien entrado, las máquinas arrancaban de cuajo la alameda Serralta para dejar vía libre a las constructoras, mientras el equipo de gobierno (PNV y PSE) se ocultaba en los despachos eludiendo cualquier responsabilidad a pesar de haber promovido y aprobado el nuevo planeamiento, pero ¿quién construye en Lutxana?

 

Empezando por lo más inmediato, a pesar de haber sido modificado por última vez recientemente, el plan de Serralta viene de lejos. Hace más de una década que se derribó el último chalet de Orconera, con nocturnidad y alevosía, para dejar vía libre a las constructoras. Sin embargo, estos doce años se han caracterizado por la especulación y dejadez más absoluta de la zona, a la espera del momento idóneo para que las promotoras pudieran maximizar beneficios. Además, recordemos que el ayuntamiento decidió comprar la famosa carretera interfábricas que da acceso a la zona con un sobrecoste de un millón de euros de dinero público. No contentos con esto, PNV y PSE aprobaron en el último momento una serie de modificaciones para acomodar más aún las normas a sus pretensiones empresariales. De los cerca de 700 pisos, sólo 135 son de protección, y estos se construirán en el vértice de Oxinorte y la N-634. El resto, los pisos “libres”, comienzan a comercializarse a partir de la nada desdeñable cifra de 310.000€.

 

Pero el de Serralta no es el único pelotazo perpetrado en el barrio. Al otro lado de la carretera se cuece a fuego lento el plan de la extinta Sefanitro, donde está previsto construir 1.300 pisos “libres”. Nuevamente, el ámbito que lleva años parado esperando el mejor momento para las promotoras, ha estado envuelto en toda clase de polémicas donde incluso decenas de personas han llegado a perder miles de euros. También este plan especial ha sido modificado ad hoc por PNV y PSE, regalando suelo público a las promotoras por valor de 30 millones de euros.

 

Pero, ¿quiénes son los nuevos dueños de Lutxana?. A saber, en el caso de Serralta es Metrovacesa (Banco Santander - BBVA) la promotora que está comercializando los pisos de la parte alta. Y en el caso de Sefanitro, según nos contestaron en el Pleno, se lo dividen entre Inmocaixa y Harri Iparra (kutxabank), aunque todo parece acabar en el mismo punto, en Servihabitat,  el “servicer” de Lone Star y CaixaBank; Lone Star es un fondo de inversión de Dallas (Texas, Estados Unidos) pero con domicilio fiscal en las islas Bermudas. 

 

Y mientras tanto, el barrio histórico parece abocado a quedar flanqueado entre ambas promociones con las viejas necesidades de siempre. Nada se ha dicho sobre cómo se pretenden cubrir los servicios públicos básicos de los que ya adolece el barrio y que ahora se verán agravados ante la llegada de 2.000 nuevas familias. Es lo que sucede cuando se deja la política urbanística en manos privadas, que para lo público nunca hay tiempo.

 

Eder Álvarez Rivera