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Barakaldo, 18 ene 2026. Artículo de OPA Herri Plataformak-Plataformas ciudadanas en defensa de la sanidad pública. Los recortes que se aplican cada Navidad no son puntuales ni excepcionales. Se repiten año tras año, también en Semana Santa y verano, durante cinco meses. Son recortes estructurales y responden a una política sostenida de desmantelamiento sobre todo de la Atención Primaria, pilar del sistema sanitario público.
Este año, el consejero de salud ha optado por esconderlos bajo eufemismos como “plan de contingencia” o “reorganización de servicios”. Pero la realidad que vive la ciudadanía es conocida: reducciones de horarios, cierres de centros, turnos sin médico o atendidos con médicos residentes y falta de personal, especialmente en medicina de familia y pediatría. Las consecuencias son claras: aumento de listas de espera, menor atención sanitaria y urgencias colapsadas. No es casual que las enfermedades infecciosas agudas se atiendan cada vez más en los hospitales en lugar de realizarse en Atención Primaria. Una mejor dotación de los Puntos de Atención Continuada (PAC) evitaría este tensionamiento.
A este deterioro se suma una alarmante falta de transparencia. Información escasa, imprecisa y basada en porcentajes que no detallan los recursos reales disponibles. No es casual. Responde a un cambio en la estrategia del consejero para dejar de rendir cuentas sobre el impacto de los recortes y desplazar el foco mediático hacia grandes promesas, anuncios millonarios y OPEs irreales; sin concreciones, plazos ni presupuestos claros. Mucho titular y pocas nueces.
Así intenta tapar un deterioro de la sanidad pública que empuja a cada vez más personas hacia la sanidad privada. Hoy, el 33% de la población vasca ya tiene un seguro médico, un 56% más que hace seis años. Un negocio lucrativo, donde, no por casualidad, recalan ex altos-cargos del Departamento de Salud y de Osakidetza.
Se intenta imponer un relato de normalidad que se desmorona al mínimo contraste con la realidad cotidiana. Así
1.- Se presentan las infraestructuras como la gran solución, cuando el principal problema no son los edificios, sino la falta de personal para atenderlos. La supuesta “inversión histórica” de 1.600 millones de euros para ocho años, equivale a unos 220 millones anuales, muy similar a las de ejercicios anteriores.
El reparto de dicha inversión es revelador, solo 200 millones para Atención Primaria, consolidando un modelo hospitalocéntrico, basado en la enfermedad, en detrimento de la prevención y promoción de la salud. Además, el 67% de estas inversiones se realizarán entre 2028-2032.
Así, necesidades urgentes como el nuevo centro de salud en los barrios del sur de Gasteiz se aplazan, como mínimo, hasta 2031. Un retraso injustificable que agrava las desigualdades entre comarcas.
2.- Para 2026 se anuncia una OPE de 5.425 plazas, de las que el consejero asegura que 2.160 son de nueva creación. Afirma que traerá más profesionales, más estabilidad. No es cierto. Ninguna de esas supuestas nuevas plazas lo es realmente: 240 corresponden al personal subrogado por la integración del Oncológico. Otras 1.920 son plazas sin código (imprescindibles y cubiertas desde hace años por personal temporal pero no reconocidas como estructurales). El resto son estructurales cubiertas por eventuales.
La tasa de temporalidad seguirá disparada, muy lejos del 8% que exige la Unión Europea. La lentitud en la resolución de las OPEs, la reducida tasa de reposición aplicada, el elevado número de personas que se jubilan en la actualidad y la negativa de Osakidetza a codificar otras 1.463 plazas mantienen la temporalidad como norma.
Además, el fracaso de la OPE para puestos de difícil cobertura, es un ejemplo evidente de mala gestión. Osakidetza no ha sabido retener al 45% de quienes obtuvieron plaza. Sin condiciones laborales dignas, muchas personas han optado por dejarla en excedencia.
3.- La creación de algunas plazas de Psicología en Atención Primaria, es insuficiente y no responde a un estudio riguroso de necesidades. No han contado con la opinión de los trabajadores/as de salud mental ni de los pacientes. Además, se crearon sin la formación legal requerida, lo que está provocando la presentación de recursos legales en los juzgados.
A ello se suma la propuesta de situar la salud mental bajo el control de las OSIs, generando malestar entre el personal del sistema de salud mental, ante el temor a una detracción de recursos (económicos y de personal) en favor de los hospitales que debilite aún más la atención comunitaria, la calidad y la accesibilidad.
4.- El consejero insiste en que el presupuesto destinado a los centros privados es del 5,6%, obviando que otros 250 millones se destinan a servicios privatizados: cocinas, limpieza, seguridad, informática, lavandería, transporte sanitario, consultorías…. En total, la privatización alcanza el 11%.
5.- Se anuncia un hospital no comarcal en Tolosa, rechazando la publificación de la Clínica de la Asunción, pese a su amplio respaldo social, lo que retrasaría seis años una solución definitiva. Sin plan funcional ni garantías, se teme un Centro de Alta Resolución que actuaría como una extensión del Hospital de Donostia y que ampliaría sus servicios al conjunto de la ciudadanía de Gipuzkoa.
Exigimos compromisos firmes que garanticen una atención comarcal equiparable al resto de hospitales públicos comarcales y el fin de la discriminación histórica de Tolosaldea.
6.- Resulta llamativo que, mientras el consejero defiende públicamente un giro hacia un modelo basado en la prevención, la promoción de la salud y los determinantes sociales, frente a un sistema centrado en la enfermedad, los presupuestos relegan la Salud Pública al 1,5% del gasto sanitario global y mantienen la Atención Primaria en torno al 14,2%, muy lejos del 25% mínimo recomendado.
Pese a su fracaso, se mantienen los planes estratégicos en Atención Primaria y se vuelve a recurrir a las horas extra para cubrir los centros con más esperas. Esta fórmula, vieja e ineficaz, debilita la longitudinalidad de la atención en lugar de apostar por plantillas suficientes y condiciones laborales dignas que frenen la precarización.
7.- Nos preocupa la inversión de 100 millones en Transformación y Salud digital, sin garantías suficientes que eviten que los datos de los y las pacientes terminen en manos de aseguradoras y otras empresas privadas.
En definitiva, Sr. Consejero, la sanidad pública no necesita propaganda, sino hechos que corrijan una preocupante situación que, a día de hoy, sigue siendo en lo esencial la misma que cuando Ud. tomó posesión de su cargo. Ante esta inacción, solo la movilización social podrá forzar las soluciones que siguen sin llegar.
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Osasun sailburuaren propaganda: 2026rako promesak, gaur egunerako murrizketak
Gabonetan aplikatzen diren murrizketak ez dira ez puntualak ez ezohikoak. Urtez urte errepikatzen dira, baita Aste Santuan eta udaran ere, guztira bost hilabetez. Murrizketa estrukturalak dira, eta osasun-sistema publikoaren zutabe den Lehen Mailako Arreta eraisteko politika iraunkor bati erantzuten diote.
Aurten, Osasun Sailburuak "kontingentzia-plan" edo "zerbitzuen berrantolaketa" bezala izendatu dituen arren, urteroko murrizketen izenorde besterik ez dira. Aldiz, herritarrek bizi duten errealitatea ezaguna da: ordutegi-murrizketak, zentroen itxierak, medikurik gabeko txandak edo mediku egoiliarrekin artatutako txandak eta orokorrean, langileri eza, batez ere familia-medikuntzan eta pediatrian. Ondorioak argiak dira: itxaron-zerrendak handitzea, osasun-arreta murriztua eta larrialdiak kolapsatuta. Gaixotasun infekzioso akutuak gero eta gehiago ospitaleetan artatzea ez da kasualitatea, lehen mailako arretan egin beharrean. Etengabeko Arretako Puntuak (EAG) hobeto hornitzeak tentsionamendu hori saihestuko luke.
Gainbera orokortu honi, gardentasun falta kezkagarria gehitu behar zaio. Informazio urria, zehaztugabea eta eskura dauden baliabide errealak zehazten ez dituzten ehunekoetan oinarritua. Ez da kasualitatea. Murrizketen eraginei buruz azalpenak emateari utzi eta komunikabideen fokua promesa handietara, milioi askoko iragarpenetara eta LEP irrealetara bideratzeko Sailburuaren estrategia aldaketa bati erantzuten dio; zehaztapen gutxi, epe mugarik ez eta aurrekontu argirik gabe. Titular asko eta mami gutxi beraz.
Horrela, osasun publikoaren narriadura estaltzen saiatzen da, gero eta pertsona gehiago osasun pribatura bultzatuz. Gaur egun, EAEko biztanleen % 33k dauka mediku-asegurua, duela sei urte baino % 56 gehiagok. Etekin handiko negozioa da, non, ez kasualitatez, Osasun Saileko eta Osakidetzako kargudun ohiak jasotzen dituzten euren admistrazio kontseiluetan.
Osakidetzako eguneroko errealitatearekin alderatu ezkero berehala erortzen den normaltasun-kontakizun bat inposatu nahi da. Non,
Azpiegiturak irtenbide gisa aurkezten dira, arazo nagusia ez direnean eraikinak, baizik eta horiei erantzuteko langile falta. Zortzi urterako 1.600 milioi euroko ustezko "inbertsio historikoa" aurkeztu dute, baina finean 220 milioi ingurukoa da urtean, azken urteetakoen oso antzekoa.
Inbertsio horien banaketa argigarria da. 200 milioi baino ez Lehen Mailako Arretarentzat, gaixotasunean oinarritutako ospitale eredu bat sendotuz, osasunaren prebentzioaren eta sustapenaren kaltetan. Gainera, inbertsio hauen % 67a, 2028-2032 urteen bitartean burutuko dira.
Era honetan, Gasteiz hegoaldeko auzoetarako osasun-zentro berria bezalako premiazko beharrak, gutxienez, 2031ra arte atzeratzen dira. Eskualdeen arteko ezberdintasunak larriagotzen dituen atzerapen justifikaezina.
2026rako 5.425 lanpostuko LEP bat iragarri da, eta horietatik 2.160 berriak direla ziurtatu du sailburuak. Profesional gehiago ekarriko dituela dio, egonkortasun gehiago. Ez da egia. Ustezko plaza berri horietako bat ere ez da benetakoa: 240 Onkologikoaren integrazioagatik subrogatutako langileei dagozkie. Beste 1.920 plaza koderik gabekoak dira (aspaldidanik aldi baterako langileek betetzen dituztenak, ezinbestekoak izanik ere egiturazkotzat aitortuta ez daudenak). Gainerakoak, behin-behineko langileek estaltzen dituzten plaza estrukturalak dira, baina ez berriak.
Ondorioz, behin-behinekotasun tasak gora egiten jarraituko du, Europar Batasunak eskatzen duen % 8tik oso urrun. LEPak ebazteko geldotasunak, aplikatu den birjarpen-tasa txikiak, gaur egun erretiroa hartzen duten langileen kopuru handiak eta Osakidetzak beste 1.463 plaza kodetzeari uko egiteak, behin-behinekotasuna mantentzea dute arau eta helburu.
Gainera, betetzen zailak diren lanpostuetarako LEParen porrota, kudeaketa txarraren adibide nabarmena da. Osakidetzak ez du jakin plaza lortu duten langileen % 45a Osakidetzan bertan mantentzen. Lan-baldintza duinik gabe, pertsona askok plaza hauek eszedentzian uztea erabaki dute.
Lehen Mailako Arretan Psikologiako lanpostu batzuk sortzea ez da nahikoa, eta ez dio erantzuten egungo gizartearen premien azterketa zorrotz bati. Ez dute osasun mentaleko langileen edo pazienteen iritzirik jaso. Gainera, legeztatutako prestakuntzarik gabe sortu ziren, epaitegietan lege-errekurtsoak aurkeztea eragin duena.
Horrez gain, osasun mentala ESIen kontrolpean jartzeko proposamena egin da, osasun mentaleko langileen artean ezinegona sortuz; baliabideak (ekonomikoak eta langileenak) ospitaleen alde gutxituko diren beldur dira, horrek arreta komunitarioa, kalitatea eta irisgarritasuna are gehiago ahulduko dituelakoan.
Sailburuak azpimarratu du zentro pribatuetara bideratutako aurrekontua % 5,6koa dela, baina ez ditu kontuan hartzen beste 250 milioi zerbitzu pribatizatuetara bideratzen direla: sukaldeak, garbiketa, segurtasuna, informatika, garbitegia, osasun-garraioa, aholkularitzak... Guztira, pribatizazioa % 11ra iristen da.
Eskualdekoa izango ez den ospitale bat iragarri da Tolosan, eta Asuncion klinika publiko egitea baztertu, nahiz eta aukera honek gizartearen babes handia izan. Erabaki honek sei urte atzeratuko luke behin betiko konponbidea. Plan funtzionalik eta bermerik gabe, Donostia Ospitalearen hedapen gisa jardungo lukeen eta bere zerbitzuak Gipuzkoako herritar guztiei zabalduko lizkiekeen Bereizmen Handiko Zentro baten itxura du, Tolosaldeko herritarrei erantzun beharrean.
Konpromiso irmoak eskatzen ditugu, gainontzeko eskualdeetako ospitale publikoen pareko arreta bermatuz eta Tolosaldeak jasan duen diskriminazio historikoarekin behin betiko amaitzeko.
Deigarria da sailburuak publikoki prebentzioan, osasunaren sustapenean eta gizarte-determinatzaileetan oinarritutako eredu baterantz biratzea defendatzen duen bitartean, aurrekontuek Osasun Publikoa baztertzen dutela gastu sanitario globalaren % 1,5 exkax batekin, eta Lehen Mailako Arreta % 14,2 inguruan mantentzen dutela, Europar Batasunak gomendatutako gutxieneko %25etik oso urrun.
Porrot egin duten arren, Lehen Mailako Arretako plan estrategikoak mantendu dira, eta berriro ere aparteko orduak erabili dira itxaronaldi gehien dituzten osasun zentroak betetzeko. Formula zaharkitu eta ez eraginkor honek, arretaren iraupenerako (famili mediku bera urteetan zehar) joera ahultzen du, prekarizazioa geldiaraziko duten lan-talde eta lan-baldintza duinen aldeko apustua egin beharrean.
Eraldaketa eta Osasun digitalean 100 milioi inbertitzeak kezkatzen gaitu, pazienteen datuak aseguru-etxeen eta beste enpresa pribatu batzuen esku ez geratzeko berme nahikorik ez dagoen heinean.
Azken finean, sailburu jauna, osasun publikoak ez du propagandarik behar, baizik eta egoera kezkagarri bat zuzentzen duten egitateak. Gaur egungoa, funtsean, zuk kargua hartu zenueneko egoera tamalgarri berbera da. Gelditasun honen aurrean, gizarte-mobilizazioak soilik behartu ahal izango ditu oraindik iritsi gabe dauden konponbideak.
