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La presidencia de Donald Trump inquieta entre los barakaldeses en Estados Unidos

La bandera estadounidenses en Times Square de Nueva York
La bandera estadounidense en Times Square de Nueva York

"La gente dice es que el sueño americano sigue en pie: cualquiera puede ser presidente de Estados Unidos, hasta el menos preparado"

Tristeza, miedo e incertidumbre. Son las sensaciones que la imprevista victoria electoral y presidencia del derechista Donald Trump genera en algunos barakaldeses que viven en Estados Unidos. "Lo que dice la gente dice es que el sueño americano sigue en pie: cualquiera puede ser presidente de Estados Unidos, hasta el menos preparado", señala Esti Fernández desde San Luis, en el Estado de Misuri, en donde se instaló hace 17 años y donde vive junto a marido y sus dos hijas, los tres estadounidenses. Ella, como el resto de los barakaldeses consultados por Barakaldo Digital, apostaba por la demócrata —centrista— Hillary Clinton, pero el primer martes después del primer lunes del mes de noviembre de 2016 el peculiar sistema electoral de Estados Unidos dio el triunfo a Trump pese a tener tres millones de votos menos que Clinton. El filólogo Dani Molinero, que reside desde julio de 2016 en la capital de Ohio, en Columbus, cuenta que la interpretación que se ha dado de las elecciones es que ha optado por Trump el electorado masculino, residente en zonas rurales, blanco y sin educación superior. "No ha ganado en ninguna ciudad de más de un millón de habitantes y la mayoría de votantes no quería que gobernara una mujer, tras haber tenido un negro en la Casa Blanca", explica. Desde Nueva York, en donde lleva ya tres años, Marta Bueno, directora de un hotel en el distrito financiero Wall Street, no tiene claro si el hecho de que que la oponente fuera una mujer ha sido determinante para la llegada del polémico empresario al poder. Lo que sí sabe, como le cuentan sus clientes ejecutivos de empresa, es que había mucha gente que no estaba satisfecha con Barack Obama y que se ha encontrado que "la única opción" de cambio era Trump.


Lo que estos tres barakaldeses comparten, además de tristeza y temor, es que el resultado electoral fue una sorpresa. "Totalmente, dice Molinero; "sí y no", expone Fernández, y "sí, pero tiene su lógica"; afirma Bueno.

Desde Columbus, Dani Molinero destaca que al principio se indicaba que la probabilidad de victoria de Trump era un de 10%. Este dato subió al 20% cuando el FBI hizo público que volvía a investigar a Clinton por usar su correo electrónico personal mientras hacía gestiones como ministra de Asuntos Exteriores —secretaria de Estado—. "Pero de ahí a ganar hay mucho. Fue una sorpresa total". En Ohio, la comunidad hispana recibió "muy mal" el triunfo del millonario. "Hasta lágrimas de rabia" había en las horas posteriores a las elecciones."El día después fue muy triste". El enfado es además doble porque el sistema electoral ha permitido que Trump ocupe el despacho oval de la Casa Blanca pese a tener menos votos. "Es muy injusto".

En la llamada Gran Manzana, en Nueva York, Marta Bueno dice que, "pensándolo, tiene su lógica" el resultado en favor del magnate. "Los que vivimos en Nueva York no somos conscientes muchas veces de lo amplio que es este país y todos los Estados centrales tenían mucho que decir a favor de Trump". Sin embargo, admite que lo sucedido impactó en la ciudad. "El miércoles nadie daba crédito al resultado. Lo veías en el metro y por la calle, de hecho mucha gente no lo acepta y está habiendo manifestaciones cada día aquí y en otras ciudades".

En el medio oeste, en un área metropolitana con más de 2,5 millones de habitantes, Esti Fernández confirma que la sorpresa no era tanta si se meditaba acerca de la situación. "Es decir, la esperanza era que ganase Hillary, por la cual yo vote. Ella sí gano los votos populares, pero por el sistema electoral de aquí, te tienes que ganar el Estado primero, no solo la mayoría a nivel nacional. Los Estados del centro no tienen mucha población y siempre la gente vota a valores republicanos — para no pagar tantos impuestos, hay más individualismo, son más conservadores y le dan mas importancia a la religión—. Desafortunadamente, el héroe de los incultos ha salido ganando".

¿Qué habría pasado si en lugar de Hillary Clinton el candidato demócrata hubiera sido el más izquierdista Bernie Sanders? "Era el otro candidato que la gente quería y era mucho más sencillo de Hillary. La gente comenta que con Bernie los demócratas sí hubiesen ganado, y no por ser varón sino por no tener un pasado de malas habladurías. La campana ha sido penosa. Dos candidatos —Trump y Clinton— que ninguno de los dos era buen representante de su partido".

Marta Bueno también coincide en la trascendencia del sistema electoral. "Trump ha ganado porque ha enfocado su campana muy inteligentemente buscando el voto electoral y no el popular. Hay mucha gente en el paós que deseaba un cambio al no estar contenta con Obama y la única opción en este caso era Trump. Es lo que me transmitían los ejecutivos que se alojaban en mi hotel los días tras las elecciones. Gracias a dios, la gente aquí no tiene miedo de expresar sus afiliaciones políticas y hablan abiertamente del tema. También ha influido que Trump quiera ser severo en cuanto a política de inmigración y que Hillary sea una mujer. Son muy tristes estos dos últimos puntos pero, según los resultados, es la realidad. Trump ha ganado por mucha gente que le ha votado desde la ignorancia pero también por otra mucha que deseaba un cambio de demócrata a republicano".

Aunque desde fuera de Estados Unidos y con la toma de posesión efectiva por parte de Trump, la situación de aquel país se vea de otra manera, el Gobierno de Obama no ha suscitado los apoyos que parecen a pesar de sus medidas que se aproximan a los Estados del bienestar europeos, según explica Fernández. "Hay mucha gente que ha visto el cambio de Obama de la reforma de la sanidad como una inconveniencia, al obligar a todo ciudadano a tener seguro médico, y al final muchos millones de personas que no tenían seguro al final acaban pagando mas. Esta reforma además no salió como prometió, porque no le dejaron hacer todo lo que el quería los republicanos que presidían el Senado. Es decir el bueno de Obama no pudo ejecutar su sueño de una sistema sanitario nacional. Es una pena. Ha sido un trabajo dejado a medias que seguro Trump y sus ejecutivos van a eliminar y es como retroceder 10 años atrás. Un desastre".

El sistema de salud, que nada tiene que ver con el español ni el vasco, no es el único motivo de disconformidad. "Tambien la gente con menos recursos ha visto que sus trabajos los han mandado al extranjero en los últimos años y Trump promete traer esos trabajos de vuelta a Estados Unidos. La gente se lo cree. Ya veremos. No sé cómo piensa hacerlo porque no ha explicado nada de nada", añade esta barakaldesa en Misuri.



Consecuencias. En cualquier caso, da igual la razón por la que Trump ganara, lo cierto es que las previsiones son malas. "Claro que cambiarán las cosas y nos perjudicará claramente a nosotros, a toda persona que no sea americana. Pondrá leyes más estrictas si cabe y será más complicado acceder a visados", destaca Marta Bueno.

""Hay motivos para estar muy tristes, sobre todo por lo duro que va a ser emigrar, solicitar visado o realizar estancias en Estados Unidos, además del miedo a quienes estén ilegal o necesiten pedir ampliación de visado. Creo que va a endurecer las cosas y las va a poner mucho más difíciles. Este hombre, como dice todo lo que se le ocurre sin pensar, la gente tiene incertidumbre sobre qué va a hacer. Se espera que el equipo dé un poco de sensatez y le pare los pies", confía Dani Molinero.

Las previsiones de Esti Fernández tampoco son positivas. "La sanidad, como siempre, carísima y no creo que vaya a mejor. Entre la gente yo no noto la diferencia del día a día. Vivo en una zona donde hay mucha gente muy diversa de diferentes culturas y gente de varios colores y mezclas. Nos aceptamos sin problemas y sin prestar demasiada atención. En la escuela de mis hijas hay blancos morenos y rubios, negros, mucho hindú, bastante asiático, árabes y algún mexicano. Me da miedo pensar que este personaje provoque otra guerra en el Medio Oriente. Le voy a dar el beneficio de la duda y pensar que toda su campana no era más que un alarde de prepotencia. Espero que no haga nada de lo que vendió en su campana y simplemente decía lo que sus 'víctimas' querían oír para ganarse el voto".

Pero tras 17 años en el país, sí contempla que habrá problemas para los inmigrantes. "Es posible que sí endurezca la política sobre los emigrantes. Por no sé qué razón, tiene a los mexicanos atravesados, pero el es el primero que tiene a un montón de mexicanos trabajando para él en sus restaurantes. Su mujer trabajó de modelo aquí sin tener los papeles para poder cobrar. El tipo ha dicho lo que la gente quería oír. No creo que construya un muro. De verdad espero que no esté tan loco. En cuanto al terrorismo, sí es posible que les ponga bastantes más trabas a la gente el Medio Oriente y de todos los países en guerra simplemente por su apariencia. No es justo, pero creo que sí es xenófobo con los árabes".

La población de origen árabe o mexicana no es la única que puede salir perjudicada por la presidente de Trump. Como indica Dani Molinero "hay mucha incertidumbre" y los colectivos señalados con el dedo por la nueva Casa Blanca son muchos y variados. "El vicepresidente Pence —que sustituirá  a Trump si éste, por cualquier motivo, abandona la presidencia— es bastante homófobo, xenófobo y antiaborto. Incuso dice que la homosexualidad se puede curar, así que se tiene miedo sobre lo que van a hacer hacia a la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI). Es un panorama un poco desolador".