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Ikea reclama más de 27.000 euros por daños y perjuicios a su imagen a tres afiliados de LAB

• Delegados sindicales se han concentrado frente al juzgado y han escenificado "el funeral por la libertad de expresión en Ikea" 
Cerca de 28.000 euros por daños y perjuicios a su imagen es la petición que el abogado de Ikea ha realizado hoy en el juicio celebrado en los juzgados de Barakaldo contra tres afiliados al sindicato LAB por una acción sindical llevada a cabo el pasado 18 de mayo en la que el sindicato abertzale denunció "la situación de vulneración de derechos" de los trabajadores de la tienda de la multinacional sueca de Barakaldo. En concreto, según han señalado desde el sindicato, el abogado de Ikea ha reclamado 10 euros de multa a cada 1 de los 3 militantes imputados durante 20 días, 7.500 euros por daños de las perdidas ocasionadas ese día y 20.000 euros por daños a la imagen de la empresa. El juicio ha quedado visto para sentencia.

Archivo |
> 26/7/2011. LAB acusa a Ikea de destruir 30 empleos pese a facturar 90 millones de euros en lo que va de año
> 18/5/2011. LAB se concentra contra la vulneración de los derechos laborales en IKEA
> 19/4/2011. El comité de empresa de Ikea reclama a la dirección que negocie mejoras en las condiciones laborales
> 1/3/2011. Los trabajadores protestan ante Ikea tras más de una docena de despidos improcedentes









Nota de prensa
NOTA DE PRENSA DE LAB, ANTE LA DENUNCIA A 3 MILITANTES DE LAB, POR UNA ACCIÓN SINDICAL EN IKEA.
Esta empresa que tanto se gasta en marketing dando una imagen de respetuosos y solidarios, vino a Barakaldo prometiendo puestos de trabajo con el apadrinamiento de Ayuntamiento, Diputación y Gobierno Vasco y lo que en realidad nos ha dado son continuas amenazas de despido, ha despedido a los trabajadores y trabajadores que reclaman sus derechos o por denuncia la precariedad laboral existente, tasas de eventualidad por encima del 30%, salarios por debajo de los 600€ a más del 40% de la plantilla... y si todo esto fuera poco ahora vulnera un derecho tan básico como el de la libertad de expresión.
Belen Frau Directora de IKEA en el Estado Español y ex-directora de la sucursal de IKEA en Barakaldo, ha denunciado a 3 militantes de LAB por realizar una acción sindical para denunciar la situación de vulneración de derechos que vienen sufriendo las trabajadoras y trabajadores en IKEA.
Con esta nueva agresión a la clase trabajadora, IKEA pretende que sus trabajadoras y trabajadores al entrar en su empresa dejen en el vestuario la ropa de calle, los bolsos y sus derechos fundamentales que como ciudadanas y ciudadanos tenemos, y uno de ellos es el de la libertad de expresión y de pensamiento. LAB no ha permitido ni permitirá actitudes chulescas y prepotentes de la patronal como la de denunciar a 3 militantes por una acción sindica y seguirá defendiendo a la clase trabajadora con uñas y dientes con acciones sindicales como esta u otras.
Esta mañana en un ambiente irónico y jocoso, se ha realizado una concentración frente a los juzgados de Barakaldo, mientras eran juzgados nuestros 3 compañeros y compañeras, frente a dicho juzgado, se ha escenificado el funeral por la libertad de expresión en IKEA. Quienes hemos acudido al funeral, hemos velado a la fallecida libertad de expresión en cuerpo presente, del mismo modo, hemos orado a la bendita justicia para proceder a dignificar la acción sindical y rogar la absolución de sus 3 pecadores y pecadoras.
ACCIÓN SINDICAL DEL 18 DE MAYO.
La denuncia viene precedida de la acción sindical realizada el 18 de mayo. LAB denuncio la actitud de IKEA de torpedear, amenazar y coaccionar a nuestra sección sindical por hacer su labor, entre otras cosas se denunciaron cuestiones tales como:
> La dirección de IKEA realiza tareas de censura (propias del franquismo) y quita y tira a la basura la información sindical dirigida a las trabajadoras y trabajadores, pisoteando la labor sindical de LAB y amenazando con sanciones a los integrantes de la Sección Sindical. La Inspección de Trabajo ha requirió a IKEA que no retiraría la información sindical.
> Un 44% de la plantilla trabajando menos de 20 horas semanales con contratos de 8, 12, 16 ó 20 horas, con salarios por debajo de 600 euros. La lacra de la precariedad laboral en IKEA tiene un rostro claro, que no es otro que el de la mujer, ya que de este 44% de la plantilla que cobra menos de 600 euros un 32% son mujeres (162) y un 11% son hombres (56). Esta es la miseria que produce IKEA, masiva feminización en jornadas parciales y peores salarios.
> IKEA utiliza más de un 30% de la plantilla en modalidad de contratación eventual. IKEA fomenta estos contratos basuras para obtener mayor productividad. Este modelo empresarial constituye un instrumento de chantaje y coacción, utilizando la incertidumbre y la inestabilidad para conseguir bajas retribuciones, disponibilidad horaria a criterio de la empresa… IKEA abusa de sus trabajadoras y trabajadores considerándoles piezas prescindibles, fáciles de sustituir y sobre todo baratas.
> En las elecciones sindicales de 2005, 3 trabajadoras fueron despedidas, su único delito fué participar del proyecto sindical de LAB, proyecto que IKEA a querido hundir por todos los medios. El pasado año, en las elecciones sindicales de 2010, la Dirección de empresa amenazó y coaccionó con el despido a gran parte de los y las trabajadoras que libremente se quisieron presentar en la candidatura de LAB.
> IKEA también nos quiso recortar el derecho a nuestra salud, montando un “negocio”, «la actividad sanitaria básica de los reconocimientos médicos
correspondientes a la vigilancia de la salud de sus trabajadores en locales carentes de autorización administrativa al efecto» y «por personal facultativo no autorizado, que no está en posesión de la titulación de especialista en Medicina del Trabajo», por dichos motivos fue sancionada con 2 faltas, una de ellas GRAVE y una multa de poco más de 3.600 euros.
> La conducta anti-sindical y caciquil contra LAB por parte de IKEA ha sido expuesta incluso ante un Inspector de Trabajo, quien sancionó con una infracción MUY GRAVE a la empresa, quien prohibía reiteradamente la entrada de asesores sindicales dentro de sus instalaciones.