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El comité de empresa de ITP Aero exige a la dirección abandonar la vía de los despidos y tribunales

Comunicado. A los y las trabajadoras del colectivo de taller que actualmente estamos en activo se nos impuso un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) el pasado mes de abril hasta finales del año 2022. Un ERTE que tras no alcanzar acuerdo entre la dirección y la parte social no lleva consigo ningún tipo de acompañamiento económico ni social, es decir, se aplica según lo establecido en la reforma laboral del año 2012, con un enorme impacto negativo sobre la plantilla.

A esto debemos sumar que a los y las compañeras readmitidas tras la sentencia no se le ha incorporado dentro de este ERTE, algo curioso en una empresa que alega, entre otras, causas económicas para la aplicación del mismo.

Y es que con anterioridad al veredicto del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), el informe sobre el despido colectivo, realizado por Inspección de Trabajo y Seguridad Social, ya indicaba que, tras analizar toda la documentación presentada por la dirección en el proceso del expediente de regulación de empleo (ERE), a través de una herramienta de flexibilidad, como un ERTE, no era necesario despedir a ningún trabajador y se garantizaba la viabilidad de ambas plantas (Barakaldo y Sestao).

A día de hoy, pese a los emplazamientos del comité de empresa tanto a la dirección como al director general (CEO) de ITP, Carlos Alzola, del que no hemos tenido respuesta, y la exigencia por parte de la mayoría de las formaciones políticas, sindicatos y agentes sociales de cumplir con lo que la mayor instancia judicial del País Vasco indica, la dirección mantiene fuera de los centros de trabajo, cobrando la nómina mensual, a los trabajadores, situación que hemos visto repetirse en las plantas de Tubacex de Llodio y Amurrio. Aprovechamos la ocasión para mostrar nuestro apoyo y admiración por la lucha ejemplar que están llevando sus plantillas. Un fuerte y solidario abrazo.

El paso del tiempo y la lucha ejercida por la plantilla ha ido confirmando las tesis defendidas por el comité desde el inicio. El primer aspecto es que la crisis del sector aeronáutico se debía a las restricciones de movilidad causadas por la pandemia de covid19, por ello, coyuntural. El progreso de los procesos de vacunación y la recuperación gradual del propio sector son prueba de ello. El propio grupo ITP ha presentado beneficios en este primer semestre, lo que indica que en los próximos meses esta situación se verá más fortalecida.

En definitiva, hemos asistido a un intento del grupo Rolls-Royce de aprovecharse se la crisis sanitaria para vender el grupo ITP con la macabra intención de ser los y las trabajadores quienes paguemos sus fatales consecuencias.

A día de hoy estamos asistiendo a ese proceso de venta desde la barrera, ya que la dirección no nos transmite absolutamente nada sobre el mismo.

A esto debemos sumar el habernos enterado en diferentes medios que el propio Gobierno Vasco lleva más de un año participante en este 'circo' sin que haya aclarado absolutamente nada de sus intensiones.

Esta situación nos lleva a la siguiente reflexión: si hace más de un año que participa en esta operación con el propósito de invertir en la misma o participar directamente, entendemos que sería conocedor de la intención del grupo de realizar despidos colectivos, ya que sería una irresponsabilidad por su parte invertir en una operación sin conocer profundamente su situación. Tal vez esto sirva para entender cómo es posible que tras la sentencia favorable a los y las trabajadoras, del TSJPV, ningún mandatario del Gobierno Vasco haya sido capaz de salir a exigir el cumplimiento de lo dictado por los tribunales, algo que sí hubiera ocurrido si la razón hubiera sido de parte de la empresa, como hemos visto en otras ocasiones.

Pero, como hemos citado anteriormente, a día de hoy la plantilla de taller llevamos meses soportando un ERTE que la dirección no fue capaz de justificar correctamente. Y es que, pese a haber recibido en el último año tres sentencias en su contra respecto al ERTE del año 2020 y el propio despido colectivo, no ha variado su forma de afrontar estos procesos. Es decir, volvió a establecer el periodo de negociación en términos de chantaje e imposición, cerrando la posibilidad de alcanzar un acuerdo consensuado que permitiera proteger a la plantilla y blindar el futuro de las plantas de PCB-ITP.

Por ello, las secciones sindicales de Comisiones Obreras (CC OO), LAB y ELA presentamos una demanda de impugnación por la que se celebrará el juicio ante el tribunal de los social de Bilbao el próximo jueves días 16 de septiembre, a las 11.45 horas. 

En este sentido, realizaremos una concentración el mismo día desde las 11.00 horas ante el propio juzgado para reivindicar la nulidad de este ERTE impuesto, recuperar la senda del diálogo entre ambas partes. Para ello exigimos día y horas con el objetivo de garantizar el empleo y porvenir de las plantas de PCB-ITP, y a su vez la reincorporación de los y las compañeras, tal y como indica la sentencia, así como la retirada del recurso al Tribunal Supremo en clara intención de abandonar un escenario que no beneficia a nadie.