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Alberto García Espina | director de la Banda de Música
"Algunas personas no son conscientes del trabajo que conlleva llegar a ser músico"




por Koldo Llorente

Alberto García Espina, de 45 años de edad, es desde hace 12 meses el director de la Banda de Música de Barakaldo, puesto en el que sustituye a Belén Loubet, jubilada en mayo de 2011. "Ha sido un año muy positivo", señala el músico, vecino de Barakaldo y con estudios en los conservatorios de la anteiglesia, Barcelona, La Haya (Holanda) y Vitoria-Gasteiz. El objetivo de su labor "es seguir creciendo a nivel profesional", señala un García Espina convencido de que la música "fomenta valores muy importantes". La banda, con sus distintas secciones, superará este curso las 120 actuaciones. La crisis, como a todo el mundo, le ha afectado y no puede satisfacer sus deseos de plantilla. "Nos apretamos el cinturón y salimos adelante".

Vídeo. La Banda interpreta la 'Marcha Radetzky'

Fotos de la Banda



Pregunta. ¿Cuál es su balance del primer año como director de la Banda de Música?
Respuesta. Muy positivo porque nosotros hacemos una labor de continuidad y de ampliación de toda lo que se ha venido haciendo durante muchos años. Las actividades musicales son un trabajo de una continuidad constante. Hay gente que valora el trabajo que hay detrás de los conciertos, pero otra no es consciente del trabajo que supone ser músico. A medida que pasa el tiempo vamos introduciendo programas más completos, interesantes y difíciles, la banda evoluciona y yo también como director.


P. ¿Qué destaca de este año como director?
R. Todo lo que hemos trabajado y el esfuerzo que hemos hecho y la buena imagen y valoración que tiene la banda dentro del pueblo. Ha habido un aumento de la presencia del público y una tendencia al alza en la calidad de todas las representaciones. También es destacable el gran repertorio que tenemos, ya que cada vez que hacemos un concierto ofrecemos algo nuevo y diferente, salvo la temporada de verano, pero el resto de los conciertos son siempre diferentes y eso conlleva una gran dificultad y sobre todo un gran esfuerzo.


P. ¿Ha realizado cambios o innovaciones respecto a cuando dirigía la banda Belén Loubet?
R. Cada director es un mundo diferente, evidentemente yo hago las cosas diferentes a como las hacía Belén Loubet. Las técnicas son diferentes, el repertorio y la programación son diferentes, pero eso es una tendencia natural. No hay tampoco ningún cambio que destaque, la plantilla es la misma, es verdad que hemos ampliado el repertorio de la banda y lo seguiremos haciendo en la medida en la que podamos.


P. ¿Se nota la crisis?
R. Evidentemente la crisis económica nos afecta como a todos. Los recortes presupuestarios nos han afectado en todo tipo de materias, pero apretamos el cinturón y salimos adelante. Nos gustaría tener una estructura profesional más amplia pero de momento hay que poner en valor que en poco tiempo hemos crecido mucho. Se le ha dado un valor importante a un patrimonio musical que tenemos en esta ciudad.


P. ¿Son profesionales los músicos de la banda?
R. La anterior directora, Belén Loubet, hizo una labor muy importante y divulgativa de lo que es la dignidad de la profesión. Ha conseguido cosas muy importantes, entre ellas crear una plantilla y una estructura musical que ahora mismo consideramos profesional. Tenemos una plantilla muy interesante en la que hay un alto porcentaje de titulados superiores y todos los músicos de la banda son profesionales. Nosotros como equipo de dirección también gestionamos también la banda municipal de chistu y la Gazte Banda, formada por estudiantes y exalumnos que queremos que también tengan la oportunidad de tocar.

P. ¿Cómo dividen la temporada?
R. La partimos en tres grandes bloques. El primero es de enero a mayo, el bloque de verano y el bloque de otoño. El de primavera-invierno como el de otoño lo hacemos en sala cerrada, y en verano salimos a la calle. Terminamos el año con un ciclo de música de cámara en la que, aparte de músicos de la banda, vienen también profesores invitados.

P. ¿Qué proyectos tiene para el futuro?
R. Nuestra intención es seguir creciendo tanto a nivel nacional e internacional como a nivel local, haciendo música en la calle y tocando para la gente del pueblo y no quedarnos exclusivamente en tocar en salas cerradas.

P. ¿Qué tipo de conciertos hacen?
R. El espíritu nuestro es versatilidad, hacemos de todo. Música de mucha calidad de estrenos de banda en sitios apropiados como el Teatro Barakaldo o la Casa de Cultura de San Vicente o conciertos didácticos para niños. Concretamente, 2.500 niños pasan al año por el Teatro Barakaldo para escuchar a la banda. La idea es que los niños de los colegios escuchen música en directo y por eso acuden al teatro a escucharnos y aparte los 'txistularis' tienen una campaña en la que acuden a los colegios para divulgar la música autóctona.

Hay una actividad muy importante que son los conciertos en familia que todos los años hacemos varios y este año en fiestas de Barakaldo, el día 18 de julio, haremos en la calle —en la Herriko Plaza— para que los padres vayan con los niños y se diviertan. Esto mismo también lo solemos hacer en sala cerrada y tiene mucho éxito. Desde hace un par de años venimos realizando también conciertos con solistas. Normalmente son conciertos que interpretan músicos de la propia banda. Esta temporada por ejemplo ha habido conciertos para chistu y banda, música vasca, bandas sonoras o música del siglo XVI; es decir, tenemos espacio para las nuevas músicas.

P. ¿Cuántas actuaciones hacen al año?
R. Este año posiblemente lleguemos a hacer 120 gestiones y actuaciones entre todo lo que es el colectivo y gestionar eso es complicado y eso es de alguna manera es lo que a la gente le cuesta ver, el trabajo que hay detrás de todos esos conciertos que hacemos.

P. ¿Qué diferencia hay entre tocar en la calle y en un sitio cerrado?
R. La gente que no nos ha escuchado nunca en el teatro piensa que la banda es solo lo que ven en la calle y eso es un gran error que conviene poner en valor. En la calle se representa un repertorio más vistoso y más variado pero en una sala cerrada el concepto es como si fuera una orquesta, sólo que con instrumentos de viento.

P. ¿Cuáles son las obras más destacadas que han tocado este curso?
R. Yo me quedo con un programa que hicimos de jazz, con otro de zarzuela y con el que se celebró durante las jornadas de la música de las palabras en la que tocamos 'Quijote' de Ferrer Ferrán con un narrador que leía el texto mientras nosotros tocábamos, y muchas más cosas. Si tuviese que elegir, me costaría porque estoy satisfecho con todo lo que hemos hecho debido al esfuerzo dedicado para ello.

P. ¿Hacen actuaciones fuera de Barakaldo?
R. Normalmente no porque requiere mover una infraestructura. En un futuro cercano es posible. Hay proyectos pero están sin confirmar, aunque si que tenemos la intención de hacerlo.